Los tejidos amables con el entorno se convierten en el último grito
de la moda. Este estilo, conocido como moda que respeta al medio
ambiente, se rige por el concepto de fabricar accesorios y atuendos de
forma natural, respetando la naturaleza y los derechos humanos de sus
productores. También se benefi cia el consumidor, pues las fibras
naturales que no han sido tratadas con productos químicos difícilmente
pueden producir irritaciones o alergias en la piel. Aquí la imaginación
no tiene límites. Piezas creadas en algodón, lana y poliéster orgánico
reciclable o en sedas elaboradas a base de maíz y bambú. Lo último son
las telas sintéticas hechas de materiales reutilizados, como botellas
plásticas. Este concepto, que tuvo sus años de apogeo en la década de
los setenta, cuando el estilo hippy marcaba tendencias, vuelve a
imponerse en las mejores tiendas del país.
Alpaca y marfil vegetal de Sudámerica, algodón y lana
biológicos: la moda “ética” o “ecológica”, antes la pariente pobre de
los grandes salones de moda, gana cada vez más espacio en la
multimillonaria industria de la moda, conquistando nuevos diseñadores y
cliente.
Pese a la crisis, la “moda ética” o “ecológica”, en el que muchos
aspiran a ver una manera de promover el desarrollo sostenible y
combatir el calentamiento del planeta, es una tendencia en aumento.
Es muy difícil competir con los productos no ecológicos, y sin
demanda no hay oferta. Pero creo que la moda ecológica forma parte de
una tendencia irreversible en la industria del vestido, de un cambio de
paradigma, en el que la sostenibilidad es un nuevo punto de referencia.
Los consumidores quieren saber de dónde viene los productos, cómo son
fabricados. Hay un aumento del consumo responsable. Y esto ha llevado a
cambios en el comportamiento de multinacionales y en las normativas de
trabajo, que se han vuelto más severas.
Las grandes multinacionales de la industria de la ropa, que han
sido empujadas a cambiar, tras denuncias de su forma de actuar en países
del tercer mundo, han empezado a usar tejidos ecológicos en sus
colecciones.
En 2003, Nike y Levi’s® Eco empezarón a usar algodón orgánico en su ropa, y cadenas como la sueca H&M y la británica Topshop apuestan cada vez más por la moda ecológica, lanzando colecciones “éticas”.
Se han creado también sellos internacionales como Ecolabel, Made
in Green, Eko, Flo, Oeko-Tex, Naturtextil, que certifican que los
procedimientos de fabricación se han efectuado bajo parámetros justos y
sostenibles.
El reciclaje no es un fenómeno mayoritario, y falta mucho para
que lo sea. Pero está en aumento. El algodón bio no basta. lo que tiene
grandes posibilidades, es el reciclaje, en todos sus aspectos: reciclaje
de fibras, reciclaje de botellas, y reciclaje de ropa ya confeccionada.
Fuente: Diario Ecologia
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