martes, 30 de abril de 2013

Moda y consumismo


La renovación de los productos es una exigencia de la producción, de grandes cadenas y multinacionales, un arma para las ventas y para los negocios. Para ello, la sociedad de masas necesita de un herramienta que los empuje a la compra continúa  se trata de una potente motor de transformación de comportamientos y conductas de consumo: la moda.
El éxito consiste en poseer cosas en exclusiva o en anticiparse a la moda por estar situado dentro del círculo de elegidos que la dictan. Seguir la moda cuando ya está implantada es para las masas.La moda actúa gracias a la colaboración inestimable de los medios de comunicación. Cada cierto tiempo, la moda cambia durando unos meses, metiéndose en muchos aspectos de nuestras vidas: vestimenta, decoración, urbanismo, arquitectura, consumo cultural y hasta relaciones humanas.
Dentro de los medios de comunicación, entran en juego la publicidad y la información intentando cada día parecerse a la sociedad que en sus anuncios retrata.
La moda se convierte en un sistema más de distinción social y de estratifico  Ir a la moda constituye casi un mandato de obligado cumplimiento.
Fuente: Orientandoelcamino’s Weblog

domingo, 28 de abril de 2013

Estilo Homeless


Está de moda vestir como un mendigo: un estilo desaliñado, ajado, monocromático, desestructurado y ajeno a la plancha, aunque extremadamente estudiado y muy cuidado, se impone en la feria de moda Pitti Uomo.

Esta tendencia, inspirada en los "homeless" neoyorquinos, es una de las novedades que se han visto hoy en esta plataforma de moda de Florencia, donde más de 1.000 marcas exhiben las tendencias para la temporada otoño-invierno 2012-2013.

Siguiendo la estela del hombre vagabundo que Marc Jacobs lanzó hace seis temporadas y que más tarde John Galliano diseñó para Dior, muchas firmas italianas y españolas se inspiran en el desaliño para crear un hombre nuevo que conviva con tan virulenta crisis.
Estilo Homeless
El estilo "homeless" se basa en la superposición de prendas, "está confeccionado con esmero y con mucho mimo, y fabricado con tejidos naturales como la lana, la franela o el 'tweed' para imprimirle ese carácter de dejadez, de abandono" , ha explicado Raúl Romero, de la firma Scalpers.

De forma caprichosa se superponen pantalones de pana, chaquetas cruzadas, abrigos con el cuello levantado, gabanes recubiertos de piel, jerseys de ochos, camisas arrugadas, camisetas y polos raídos, chalecos, bufandas, gorros, guantes, botas de cordones y zapatos a modo de zapatillas de paño, hasta configurar el estilo mendigo.

En este 'look' predominan los colores sobrios -negro, marrón, gris o azul marino-, con el fin de acentuar ese carácter desaliñado que, ahora, en plena crisis económica, resurge.

Sin embargo, la riqueza de las texturas y de los detalles en los acabados de las prendas no nos dejar olvidar que estamos en el gran teatro de la moda, donde esta vez hasta el lujo se disfraza de harapo y donde los diseños "prêt à porter" evocando la indigencia ocupan un gran parte de esta feria.

En la 81 edición de Pitti Uomo se comenta que el frenético ritmo de la moda obliga a cambiar rápidamente de un estilo a otro. Antes se llevaban los zapatos tipo "oxford" , ahora las botas de cordones trabajadas en pieles muy lavadas.

El mundo de la moda evoluciona. Lo que hoy se lleva, mañana no. Y así, el hombre va pasando por los distintos estilos: desde el más urbano, con el típico y clásico traje de chaqueta, hasta el estilo vagabundo, pasando por el "dandy" , el "grunge" , el "hippy" , el "mod" o el deportivo.

miércoles, 24 de abril de 2013

Tendencia vs Moda:


Tendencia también se utiliza como sinónimo de moda, en el sentido de tratarse de una especie de mecanismo social que regula las selecciones de las personas. Una tendencia es un estilo o una costumbre que deja una huella en un periodo temporal o en un sitio.
En la década del ’60, por ejemplo, la tendencia marcaba el uso de ropa muy colorida, con grandes estampados y pantalones Oxford (también conocidos como pata de elefante).
En la actualidad, en cuanto a vestimenta, no existe una gran tendencia dominante. En el mundo occidental se impone, desde hace varias décadas, el uso de vaqueros o jeans como prenda informal por excelencia. Las ocasiones formales, en cambio, requieren el uso de traje y corbata en el caso de los hombres y de vestidos largos en el caso de las mujeres. Las tendencias, de todas formas, varían con el paso de los años.
Toda tendencia suele dejar fuera a un grupo de gente. En principio, este fenómeno es absolutamente natural y lógico, ya que resulta imposible que todos los seres humanos del planeta compartan un gusto o necesidad, más aún, en el mismo momento de la historia. Las razones trascienden una cuestión de preferencias, ya que en muchos casos es necesario contar con un cierto poder adquisitivo para subirse al tren de la moda.
Probablemente, las tendencias actuales más fuertes giran entorno a los teléfonos móviles y las redes sociales. Curiosamente, si las analizamos detenidamente, descubrimos que se trata de dos claras muestras de la contradicción humana. En primer lugar, los smartphones son el símbolo de hacer mucho pero no necesariamente bien; desde su nacimiento, han sumado funciones a más no poder, entre las que encontramos ver películas, navegar en Internet y jugar.

La moda (del francés, mode y éste del latín, modus, modo o medida) indica en su significado más amplio una elección o, mejor dicho, un mecanismo regulador de elecciones, realizadas en función de criterios subjetivos asociados al gusto colectivo.
La moda son aquellas tendencias repetitivas, ya sea de ropa, accesorios, estilos de vida y maneras de comportarse, que marcan o modifican la conducta de las personas. La moda en términos de ropa, se define como aquellas tendencias y géneros en masa que la gente adopta o deja de usar. La moda se refiere a las costumbres que marcan alguna época o lugar específicos, en especial aquellas relacionadas con el vestir o adornar.

lunes, 22 de abril de 2013

El color y su influencia




















¿COMO INFLUYENEN SUS EMOCIONES?


La preferencia por determinados colores
revela rasgos muy definidos de su personalidad, así como matices muy importantes de sus
emociones. De acuerdo con los principios de la COLOROLOGIA,
usted puede variar su personalidad
(¡y hasta sus estados de ánimo!) eligiendo
determinados colores y
usándolos en sus actividades diarias.

Todos los Psiquiatras y Sicólogos están de acuerdo en que el color cumple una función en nuestra vida mucho más importante que el de complacer nuestras preferencias estéticas. Cuando seleccionamos un color entre varios, cada vez que preferimos un matiz definido o una tonalidad específica para pintar la casa, si escogemos un cuadro entre varios, al hacernos una ropa  de un color determinado, o cuando pintamos el cabello con una tonalidad específica, estamos respondiendo internamente a razones muy definidas y profundas que se encuentran arraigadas dentro de nuestro subconsciente, de una manera muy intensa... ¡mucho más de lo que pudiéramos imaginar!
    Y es que los colores constituyen una forma de luz, y la luz se trasmite a través de impulsos vibratorios que no son más que manifestaciones de energía cósmica. Todas las cosas en el universo material están vibrando, manifestándose siempre en una forma dinámica y afectando a otras formas entre sí. No es de extrañar, entonces, que los psicólogos estudien el efecto que causan en los individuos los diferentes colores, y las reacciones y el comportamiento que los mismos provocan (a nivel consciente y subconsciente). Asimismo, los científicos estudian la relación que existe entre el funcionamiento del cerebro y la percepción de los colores a través de los ojos, y cómo el funcionamiento de este órgano es afectado por medio de esas percepciones colorológicas.
    En otras palabras: la influencia y el impacto de los colores y el significado de sus vibraciones en nuestras vidas está presente en todo momento, y por ello es tan importante llegar a conocerlos íntimamente y determinar cómo pueden afectar nuestra vida diaria. A un nivel muy elemental, por ejemplo, observemos el impacto que el estado del tiempo tiene en nuestros estados de ánimo. Un día gris, nublado o lluvioso, hace que mu-chas personas se sientan tristes, nostálgicas y hasta deprimidas. En la primavera, con el renacer de la Naturaleza y el despliegue de flores (es decir, con el resurgimiento del color en todo su esplendor), nos sentimos alegres, saturados de entusiasmo y optimismo. Debido precisamente a esta relación íntima que existe entre el color y el carácter del individuo es que a través de los años se han podido efectuar pruebas y evaluaciones sicológicas muy específicas que revelan mucho de nuestra personalidad, cómo nos sentimos, cómo reaccionamos... dando origen a una ciencia muy afín con la Sicología y que se conoce con el nombre de Colorología.
    “La selección de un color dice mucho más sobre una persona que cualquier palabra que ese individuo pudiera expresar”, consideran muchos psicólogos. Por supuesto, la interpretación de estas preferencias cromáticas no es siempre una tarea fácil, porque los gustos de una persona, y sus patrones al elegir los colores, no sólo dependen de su carácter, sino de una serie de factores ambientales y sociales ya establecidos; es decir, dónde ha vivido, su grado de educación y nivel cultural, y hasta sus antecedentes familiares. Al mismo tiempo, es importante tener en cuenta que esta inclinación por determinado color (o preferencia, como prefieren llamarla los psicólogos) no son absolutas en cuanto a definir el carácter de un individuo, aunque sí nos proporcionan un panorama muy valioso sobre los gustos generales  de la persona, su carácter, sus emociones más íntimas, e inclusive sus preferencias hacia otros objetos y situaciones en la vida.
    Pero hay más aún en este interesante campo de la Colorología: el mismo color puede adquirir significados diferentes en determinados momentos de la vida de un individuo. De la misma manera, las diferentes tonalidades de un color específico también tienen un significado determinado. No obstante estas sutilezas,  en general, el mensaje que alguien envía a través de su selección (su preferencia) por un color determinado es bastante definido, intenso, y esconde rasgos muy específicos de sus emociones más recónditas.



  1. www.mipsiquiatradigital.com/LOS_COLORES__COMO_INFLUYE...
  





Moda ecologica,moda etica

Los tejidos amables con el entorno se convierten en el último grito de la moda. Este estilo, conocido como moda que respeta al medio ambiente, se rige por el concepto de fabricar accesorios y atuendos de forma natural, respetando la naturaleza y los derechos humanos de sus productores. También se benefi cia el consumidor, pues las fibras naturales que no han sido tratadas con productos químicos difícilmente pueden producir irritaciones o alergias en la piel. Aquí la imaginación no tiene límites. Piezas creadas en algodón, lana y poliéster orgánico reciclable o en sedas elaboradas a base de maíz y bambú. Lo último son las telas sintéticas hechas de materiales reutilizados, como botellas plásticas. Este concepto, que tuvo sus años de apogeo en la década de los setenta, cuando el estilo hippy marcaba tendencias, vuelve a imponerse en las mejores tiendas del país.
Alpaca y marfil vegetal de Sudámerica, algodón y lana biológicos: la moda “ética” o “ecológica”, antes la pariente pobre de los grandes salones de moda, gana cada vez más espacio en la multimillonaria industria de la moda, conquistando nuevos diseñadores y cliente.

Pese a la crisis, la “moda ética” o “ecológica”, en el que muchos aspiran a ver una manera de promover el desarrollo sostenible y combatir el calentamiento del planeta, es una tendencia en aumento.
Es muy difícil competir con los productos no ecológicos, y sin demanda no hay oferta. Pero creo que la moda ecológica forma parte de una tendencia irreversible en la industria del vestido, de un cambio de paradigma, en el que la sostenibilidad es un nuevo punto de referencia. 

Los consumidores quieren saber de dónde viene los productos, cómo son fabricados. Hay un aumento del consumo responsable. Y esto ha llevado a cambios en el comportamiento de multinacionales y en las normativas de trabajo, que se han vuelto más severas.
Las grandes multinacionales de la industria de la ropa, que han sido empujadas a cambiar, tras denuncias de su forma de actuar en países del tercer mundo, han empezado a usar tejidos ecológicos en sus colecciones.
En 2003, Nike y Levi’s® Eco empezarón a usar algodón orgánico en su ropa, y cadenas como la sueca H&M y la británica Topshop apuestan cada vez más por la moda ecológica, lanzando colecciones “éticas”.
Se han creado también sellos internacionales como Ecolabel, Made in Green, Eko, Flo, Oeko-Tex, Naturtextil, que certifican que los procedimientos de fabricación se han efectuado bajo parámetros justos y sostenibles.
El reciclaje no es un fenómeno mayoritario, y falta mucho para que lo sea. Pero está en aumento. El algodón bio no basta. lo que tiene grandes posibilidades, es el reciclaje, en todos sus aspectos: reciclaje de fibras, reciclaje de botellas, y reciclaje de ropa ya confeccionada.
Fuente: Diario Ecologia

martes, 9 de abril de 2013

Los seis principios sociológicos que rigen la moda

Fuente: Telam, Cultura, 17 de mayo de 2012

“La industria de la moda es un hecho social total", asegura en su libro "Sociología de la moda" el investigador francés Frédéric Godart al descorrer el velo de una industria clave del modo de vida contemporánea con seis principios que explican un mercado simbólico, artístico, competitivo y productivo que late al pulso de cada período histórico.
Desfiles, creaciones únicas, diseñadores súper estrellas, la dualidad económica y artística, las fábricas en todo el mundo, los trabajos seriados, símbolos y significados de cada época, estilos y acciones que hablan de un momento y, al final, el qué ponerse -femenino sobre todo- de cada día, son las capas de ese monstruo gigante que trata de desenmarañar este investigador francés.
 Godart se adentra -y recrea- este universo millonario donde "la construcción de sentido es central", echa por tierra esa suerte de "movimiento continuo" que tiene para establecer un cambio regular de la moda, resultado de "un largo proceso histórico" con gran peso en "las capitales de la moda".
Como comportamiento social, la moda aparece en algún momento del siglo XIV, pero Godart sostiene que al menos hace medio siglo "ocupa un lugar central en nuestras vidas", sin embargo, la industria como tal la identifica como algo "misterioso e inasible" donde sus cambios de tendencias -y las causas que los provocan - se encuentran aún en las sombras.
Así, Godart analiza los mecanismos de influencia social que generan las tendencias propias de la moda, su creciente autonomía estética y creativa (que en ciertos aspectos las emparenta al arte), el culto a los modistos -entendidos como genios creadores- y las pautas que establecen las grandes marcas, tanto por sus diseños como por la puesta en escena de los desfiles.
Para el autor de este libro recientemente publicado por Edhasa, la investigación profunda a nivel mundial sobre la moda es algo "floreciente", sin embargo en su obra logra identificar y dilucidar "seis principios que conforman un ideal estilizado" pero en clave sociológica aclara "puede que se contradigan" porque  cada uno tiene su lógica propia.
El primero es la "afirmación", una mezcla delicada de imitación y distinción. Históricamente la moda comienza como un instrumento de afirmación de poder por parte de la burguesía frente a la aristocracia. Con este punto de partida, hoy tanto las palabras que se emplean, las marcas de auto o la pilosidad facial van también con el vaivén de la moda configurando señales de identidad sometidas a una industria.
"La moda hoy se presenta como la hija del lujo y del capitalismo", dice Godart aunque aclara que abraza otras esferas sociales haciendo que la afirmación esté presente en todo tipo de moda "industriales o no".
La convergencia, indica el autor, es otra clave que se manifiesta en las tendencias como "fenómeno de influencia y centralidad" que dirimen el consumo. Es en este punto donde se aplican los mecanismos de control sobre la producción por grupos centrales organizados que "reducen al máximo los riesgos" económicos.
Lejos de este principio mercantil, Godart propone "autonomía" en la definición de estéticas y dinámicas creativas que permite que la moda "se despliegue en escenarios sociales determinados" donde se despliegan lógicas propias y no las sometidas "a desideratum" de consumidores y productores.
Un paso más se da con "la personalización" donde el individuo está en el centro de la escena, lo que no significa -apunta- que "las elecciones sean realmente autónomas". Una vez aclarado esto, bucea sobre "la creencia de la autonomía" donde el mercado impulsa al genio creador "olvidando la realidad organizacional de la moda".
A este teatro de las elecciones personales, le sigue "la simbolización" donde las marcas -o la construcción de ellas- toman por asalto las creaciones y le imprimen significado y, por ende, poder.
Los consumidores reales no tienen acceso a los diseñadores más influyentes -de hecho la cadena productiva es muy larga-, los que sí acceden son pocos: compradores de grandes filiales de producción, alguna celebrity que imprima status y periodistas especializados.
Así, a través de los medios de comunicación  -transmisores o filtros entre los creadores y consumidores finales- la palabra de la moda se esparce, se legitima como consumo cultural actual y educa a un público sobre la importancia de vestir tal o cual marca. Un ejemplo es el sitio The Sartorialist, que permite ver panorámicamente los modelos "de moda" en cada momento.
El ejemplo de influencia de las épocas por antonomasia es la revista Vogue -cuyo dinámica fue llevada al cine con la película "El diablo se vista a la moda"- que instala cambios, nombres y tendencias, siempre con epicentro en las colecciones y desfiles de París, Nueva York y Londres.
De los símbolos tangibles Godart pasa a la sistematización o los que él llama "imperio", un tipo de organización que "apunta al triunfo de los conglomerados de empresas en las industrias culturales" y que no compite ya con el resto. 
Estas claves sociológicas son mutables antes cambios políticos, económicos y productivos.
Cambian los gustos, las tendencias de los consumidores como el slow fashion (moda lenta) y hasta puede sucumbir un creador estrella ante un designio del poderoso imperio.
La moda no es "impenetrable", dice Godart al final.